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sábado, 2 de enero de 2010

"Comuniatar" (a propósito de Avatar)

Por: Fiorella Tesén

El pasado domingo, después de un desayuno bastante frío y cremoso (que traía una cereza para endulzar y decorar) con un amigo, quien trata de desvestirse de todo tipo de prejuicio que traiga encima, nos encaminamos al cine, a ver esa película a la que tanta publicidad le han estado haciendo y cuyo nombre se me quedó retumbando en la cabeza al unísono de mi poco andar diario.
¿Que cuál es el nombre de dicha película? ¡Ah! ¡Sí!, lo olvidaba... se llama: "Avatar".


Y empezó Avatar, un filme de James Cameron. Aparecían naves y cosas medio espaciales, en un lugar llamado Pandora; hasta que apareció un atractivo guerrero (Sam Worthington) cuyas piernas no le respondían. ¿Qué hacía él en Pandora? Pues, se le encomendó una tarea: "Conocer a los n'avis, aprender de ellos"; ¿para qué? Para poder conocer el mundo de estos y así extraer un mineral con alto valor monetario para los humanos; y ¿quiénes son los n'avis? Los n'avis son unos seres cuya piel es de color azul, gran tamaño y rasgos felinos los caracterizan (ojos, nariz y cola); ¿cómo lograría aprender de los n'avis? Siendo como uno de ellos, siendo un avatar.
Un avatar es un ser que ha sido creado con el 50% de genes de un ser humano, y el otro 50% de un n'avi.
Y mientras empezaba a entender y comprender la trama de esta película, mi mente iba tejiendo y entrelazando así como relacionando con la realidad que he visto, que he vivido y que me rodea.
Los n'avis son unos seres que aman la naturaleza, la valoran y respetan. Creen que sus ancestros han dejado sus plegarias en un árbol (el árbol de las almas) donde pueden escucharlos, y que sus divinidades pueden salvarlos; su mundo mágico tiene existencia propia. Los 'humanos' no creen en esto (al menos el escuadrón explorador/explotador) y si no creen, no respetarán este mundo; es por esto que, van a destrozar y destruir la comunidad n'avi con tal de obtener el mineral ansiado. Y esto fue lo que me hizo pensar en las comunidades nativas, no solo peruanas, sino las que existen en nuestro globo. Comunidades que tienen una gran riqueza mineral, vegetal y animal, riquezas que tientan a los ajenos, quienes no tienen escrúpulos para invadir sus tierras, faltando el respeto a sus creencias, violando sus reglas, desestructurando sus organizaciones, y hasta matando a su gente. Eso fue lo que me gustó de Avatar, la realidad que ha sido reflejada en la ficción; pero, jamás superada, créanme, es mucho peor.
Por otro lado, el personaje principal, Jake, se aproxima y se ve inmerso en la comunidad de los n'avi, a quienes debe investigar para aprender de estos; pero, de quienes termina siendo parte. Al ser parte de estos deja de verlos como 'objetos' cuyas tierras hay que explotar; para, defenderlos pues comprende y comparte la cosmovisión de estos. ¿Utópico? Tal vez, pero no imposible. Creo que si las personas le dedicaran un poquito de su tiempo a conocer las diferentes comunidades aprenderían de ellas y las respetarían, se darían cuenta de que "nuestra realidad no es la única ni la mejor", y que hay otras realidades coexistiendo con la nuestra, las cuales merecen respeto.
Finalmente, termino esto con una cita de Benedetti que vale la pena reflexionar: "La codicia depila la Amazonía".

martes, 15 de setiembre de 2009

¡Cabecea! ¡Cabecea peee!

por: Fiorella Tesén

Hace un par de meses creo, o algo más; escuché ‘algo’ con respecto a la palabra “CABECEAR”; para eso hice un pequeño experimento; pero antes de contarles de qué se trata, fíjense en la definición que da el DRAE (Diccionario de la Real Academia Española) sobre esta palabra:

1. intr. Mover o inclinar la cabeza, ya a un lado, ya a otro, o moverla reiteradamente hacia adelante.
2. intr. Dicho de una persona: Volver la cabeza de un lado a otro en demostración de que no se asiente a lo que se oye o se pide.
3. intr. Dicho de una persona: Dar cabezadas o inclinar la cabeza hacia el pecho cuando, de pie o sentado, se va durmiendo.
4. intr. Dicho de un caballo: Mover reiteradamente la cabeza de alto a bajo.
5. intr. Dicho de una embarcación: Hacer un movimiento de proa a popa, bajando y subiendo alternativamente una y otra.
6. intr. Dicho de la caja de un carruaje: Moverse demasiado hacia adelante y hacia atrás.
7. intr. Dicho de una cosa que debía estar en equilibrio, como el peso o tercio de una carga: Inclinarse a una parte o a otra.
8. intr. En el fútbol, golpear la pelota con la cabeza.
9. intr. Chile. Formar las puntas o cabezas de los cigarros.
10. tr. Dar a los palos de las letras el cabeceado.
11. tr. Echar un poco de vino añejo en las cubas o tinajas del nuevo para darle más fuerza.
12. tr. En vinicultura, formar de varias clases de vinos uno solo.
13. tr. Poner cabezadas a un libro.
14. tr. Coser en los extremos de las esteras o ropas unas listas o guarniciones que, cubriendo la orilla, la hagan más fuerte y de mejor vista.
15. tr. Poner nuevo pie a las calcetas.
16. tr. Agr. Arar las cabeceras o los extremos de una tierra.
17. tr. Carp. Poner cabezas en los tableros.
18. tr. Cuba. Unir cierto número de hojas de tabaco, atándolas por las cabezas.

Lo que hice fue lo siguiente:
Publiqué un “tweet” (un mensaje que contiene como máximo 140 caracteres) en el Twitter donde preguntaba lo siguiente: “¿Qué significa ‘CABECEAR’ para ti?” y recibí varias respuestas de los twitteros, quienes, si no me equivoco, son todos peruanos; y por qué sería relevante esto, es sencillo, porque quiero dar cuenta del castellano o español del Perú.
*Dar clic a la imagen si desean agrandarla...

Como ustedes han podido observar, casi todos los twitteros, por no decir, todos; coincidieron en una de las acepciones de esta palabra, la cual resumimos en un sinónimo: “Estafar”. Pero, además de esta acepción, hace unas semanas estaba en el ómnibus, y para variar sonaba una cumbia o chicha a todo volumen (‘Si se marchó, sin un adiós, ¡Que se vaya! ¡Que se vaya!’), cuando de pronto el cobrador (la persona encargada de cobrar los pasajes por el servicio de transportes a los usuarios) le dice al chofer (conductor): “Ya, ya, CABECEA pe' ¡huevón!”. Entonces, mi ojo lingüístico , ‘mi oído lingüístico’ y ‘mi vena lingüística’, me decían: “¿Qué significa en este contexto ‘CABECEAR’?”. Así que abrí bien los ojotes y observé… Había una fila de combis y ómnibus cerca de la acera donde había un paradero; entonces, el chofer del ómnibus donde yo me encontraba quería estacionarse frente al paradero para que pudieran bajar los pasajeros, es así que apenas el cobrador vio un espacio, le dijo “CABECEA”; vale decir, ‘maniobra de tal forma que la parte delantera del ómnibus llene ese espacio’. Entonces, tenemos dos acepciones de esta entrada léxica, donde al menos, la primera debería ser tomada en cuenta por la RAE, pues se encuentra bastante expandida.

Así tenemos:
+ Per. tr. Pedir, sacar u obtener algún bien material o servicio con artificios o engaños, y con ánimo de no pagar.
+ Per. tr. Acción y efecto de maniobrar un automóvil, combi, ómnibus, etc., donde el objetivo es ingresar o meter la parte delantera (o cabeza) del vehículo en un espacio de pista o asfalto que acaba de ser liberado, pues se aprovecha la retirada de otro vehículo.
Finalmente, la tweople (las personas que usan el twitter) aportamos con dos acepciones de la palabra “CABECEAR”; la primera, bastante expandida en Perú, y que raramente no ha sido incluida en el DRAE, y la segunda, bueno, habrá que ver qué tan expandido está el uso de esta palabra con este significado, ‘chamba’ de la que nos ocuparemos a largo plazo, o si la haces tú, avísanos para postearla.
**Puedes leer a Fiorella Tesén en su blog o seguirla en su twitter.

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